Impacto España Noticias Impacto España Noticias

UNIDAD DE LA CULTURA EUROPEA

Europa una serie de rasgos comunes que permiten hablar de una cultura europea. ¿Qué rasgos? Lo quieran o no: la religión, la tradición cristiana común que ha hecho de Europa lo que es

Opinion 28 de abril de 2022 MARIANO GALIÁN TUDELA
descarga (2)
CULTURA EUROPEA

Catalina de Siena, San Benito de Nursia, Santos Cirilio y Metodio, Edith Stein y Santa Brígida de Suecia, copatronos de Europa, han dejado su huella en nuestra querida Europa. Ellos y los Padres Fundadores de Europa: Jean Monnet, Robert Schuman, Alcide de Gasperi, Paul-Henri Spaak y Konrad Adenauer serían los que pusiesen las patas a tan magníficos objetivos europeos.

Cada uno de ellos, procedentes de distintos lugares de Europa nos demostraban con clarividencia que es posible vivir la unidad en tal diversidad que tenemos en este continente tan espectacular y, al mismo tiempo, tan tembloroso y renegado a todo lo que suponga la búsqueda y el compromiso con los que iniciaron tal aventura, sin duda, una joya que ha dado luz a medio mundo y hoy, como decía nuestra querida Lola Flores ¨pena, penita, pena”. 

La salud cultural de Europa, fruto de las grandes personalidades antes mencionadas y, no, los ídolos de barro que nos “manejan nuestra barca” de hoy, requiere dos condiciones: que la cultura de cada país sea única y que las diversas culturas reconozcan la relación que existe entre ellas, de modo que cada una sea susceptible de recibir la influencia de losa de las demás. Opino es posible pues hay un elemento común en la cultura europea, una interrelación en la historia del pensamiento, los sentimientos y el comportamiento, un intercambio de arte y de ideas.

De todas formas, nunca viene mal aclarar el significado de “cultura” si deseamos aclarar la diferencia existente entre la organización material de Europa y el sustrato espiritual de la misma, aunque la UE desee apartarla de la esfera pública. Si este último, el espiritual, desapareciese, todo lo que se moviera alrededor de Europa ya no sería ella, sino una masa de población que hablan distintas lenguas, una “torre de Babel”. Es imposible que haya cultura europea si los países se encuentran aislados unos de otros, pero no puede haberla tampoco si tales países son reducidos a su identidad. Antes, hoy y mañana necesitamos variedad en la unidad, no en la organización, sino en la naturaleza.

Así, “cultura”, sería el modo de vida de un determinado pueblo que vive reunido en un mismo lugar y se manifiesta en sus artes, sistema social, hábitos y costumbres, religión…Pero hemos de tener en cuenta que la combinación de tales elementos no constituye “en sí” la propia cultura, aunque a menudo, por conveniencia, hablemos como si así fuera. Tales cosas son simplemente las partes en que se puede atomizar la cultura, pero del mismo modo que un cuerpo es algo más que la unión de las partes constituyentes, nuestra cultura, es algo más que las artes, costumbres y creencias religiosas. Tales elementos actúan unos sobre otros y para comprender uno de ellos hay que entender a los demás.

Así, es evidente que una de las posibles unidades de cultura es la de los individuos que viven juntos y hablan una misma lengua, pues hablar dicha lengua implica pensar, sentir y tener emociones de una forma bastante diferente a la de las gentes que hablan otra lengua. Sin embargo, las culturas de los distintos pueblos se influyen entre sí y es probable que el mundo futuro todas sus partes se influyan unas a otras.

Habría que decir al respecto que, ya, en la antigüedad, las diversas culturas de los distintos países europeos se han beneficiado y se han influenciado mutuamente, sin dejar a un lado que, una cultura nacional que se aísla voluntariamente o es separada de las demás, se ve perjudicada por ello, también, una país que recibe cultura, en plena globalización, sin tener que ofrecer nada a cambio, o que pretende imponer su cultura a otro sin aceptar nada a cambio, se verá perjudicada por esa falta de reciprocidad.

Vemos, sin embargo, en Europa una serie de rasgos comunes que permiten hablar de una cultura europea. ¿Qué rasgos? Lo quieran o no: la religión, la tradición cristiana común que ha hecho de Europa lo que es, y de los elementos culturales comunes que ese cristianismo que ha traído consigo y pervive de lleno tanto en el aire como bajo la tierra. Ponemos un ejemplo. Si mañana Asia se convirtiera al cristianismo, no pasaría por ello a formar parte de Europa.

Todo nuestro pensamiento adquiere significado por los antecedentes cristianos. Un europeo puede no creer en la verdad de la fe cristiana pero todo lo que dice, crea y hace, surge de su herencia cultural cristiana y sólo adquiere significado en relación a esa herencia. Sólo una cultura cristiana ha podido producir un Voltaire o un Nietzsche. No esperamos que la cultura europea sobreviviera a la desaparición completa de la fe cristiana. Si el cristianismo desaparece, todo nuestra cultura desaparecería con él. 

Son muchas los temas que llevamos en nuestras capazas y andan muy entrelazadas aparte de la herencia cristiana: el arte, el derecho romano, las literaturas de Grecia y Roma y otros más. Pretendemos presentarles el verdadero vínculo de esa unidad de elementos culturales comunes, formada a través de muchos siglos. Ninguna organización política o económica, puede reemplazar lo que nos regala esa unidad. Si desperdiciamos o despreciamos nuestro patrimonio cultural común, como hacen actualmente los gobiernos de España y la mismísima Unión Europea, no habrá organización alguna o proyecto ideado por las mentes más ingeniosas capaz de ayudarnos.

Ninguna cultura puede aparecer o desarrollarse salvo en relación con una religión, algo en sí, a primera vista, algo que impacta. La recuperación de la salud cultural de Europa requeriría alcanzar dos condiciones previas: culturas nacionales fuertes, capaces de asimilar la tradición europea común y de retornar sobre sus propias fuentes; y el reconocimiento de que cada cultura nacional pervive en abierta relación con las demás culturas nacionales, de modo que cada una sea susceptible de recibir la influencia de los demás.

Tal vinculación entre la diversidad de las culturas locales y la cultura común europea, gran interrelación en la historia del pensamiento, sentimientos y hábitos de comportamiento, intercambios artísticos e intelectuales hoy no sería posible sin haberla sustraído de lleno desde las raíces profundas del cristianismo. 

Cabe aquí hablar del insigne filósofo alemán Jügen Habermas, el legítimo heredero de la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt. Nuestro filósofo anima  a que la sociedad democrática del hoy 2022, se apoye en la tradición religiosa para poder preservar un espacio público comunicativo. Habermas interpreta la evolución de la filosofía occidental en la modernidad como un proceso de secularización, a través de la cual la filosofía, la ética y la política se habrían apropiado, despojándolos de su referencia a contenidos de verdad y traduciéndolos al lenguaje neutralizado de la sociedad pluralista, de gran parte de la herencia cultural cristiana. 

Si originariamente la helenización del cristianismo condujo a una simbiosis entre metafísica y religión, la filosofía de la modernidad desde Kant habría tenido como tarea principal la disolución de este vínculo, con el objetivo de fundar la sociedad y la política democráticas sobre las bases de una ética nacional, pública y pluralista. Sin embargo, la paradójica situación de la cultura europea al inicio del XXI constata que la sociedad democrática necesita continuar nutriéndose, para poder seguir fundamentando éticamente sus propias premisas, el cristianismo.

Paradójicamente, derechos fundamentales que amparan la dignidad humana, libertad e igualdad, apertura al otro son el núcleo de la Constitución democrática. La fundamentación de la moral en Kant juega ya con esta doble perspectiva: secularización de los preceptos de la religión y el mantenimiento del eco de una autoridad divina que otorga al cumplimiento de los deberes morales una dimensión mucho más amplia que la del puro interés propio. Sobre la ingeniería genética, en el debate sobre los límites impuestos por la ética racional a la libre disposición de unos seres humanos sobre otros, constata la expresión de las limitaciones de una razón que, desgaja radicalmente de sus fundamentos religiosos y, acaba siendo autodestructiva recayendo en niveles primarios de naturalismo, disfrazado en este caso de un cientifismo que se ha hecho inmune a cualquier consideración exterior a su propio discurso autojustificativo. 

Ciertamente, cualquier sociedad liberal no debe basarse ni exclusiva ni directamente en los argumentos de la tradición cristiana, está claro, pero la búsqueda del denominador común no debería llevar consigo una marginación o abandono de sus fundamentos histórico-culturales. Hemos de abogar por una relación cooperativa entre el espacio público de una sociedad democrática y los argumentos que procedan de la tradición religiosa que constituyen su sustrato, indicando al mismo tiempo que dado el proceso genético de la modernidad política y filosófica, es posible que ante nuevos desafíos culturales, el “commonsense democrático” (sentido común) deba ser particularmente sensible al nivel de argumentación moral que la modernidad política derivó de la religión.

Nadia Calviño, Presidenta del Comité Monetario Internacional, hace una semana, se daba cuenta en Washington que de los 193 países que lo conforman, sólo 37 ven con buenas miras a Occidente por el tema de Rusia, pero muchos de ellos, la mayoría, por los nuevos valores que la UE anda vendiendo. Prácticamente Europa, Occidente, está perdiendo a marchas forzadas el poder que ellos creían tener de manera dramática. Ello pasa cuando no cuidas lo que has recibido y de lo que siempre se ha presumido. 

 Evite la censura de Internet suscribiéndose directamente a nuestro canal de Telegram, Newsletter

Síguenos en Telegram: https://t.me/impactoespananoticias

Twitter: https://twitter.com/impactoSumustv

Te puede interesar

Lo más visto

SUSCRIBETE

Suscribete a Impacto España Noticias

Impacto Espana Noticias,Copyright IEN,2022. Todos los derechos reservados.

Noticias

Periódico Digital Nacional, Noticias Políticas, Noticias Judiciales

Política,Noticias